lunes, 9 de diciembre de 2013




 



Hola , soy Almudena Giner , estudiante de 3º grado en Enfermería y este es mi blog donde iré colgando todas los noticias  que vea interesante  desde el punto de vista de la salud !

Os dejo un video donde podreis aprecias lo hermosa que es esta profesión.Pulsa aquí para poder ver el vídeo

Un saludo!




 
Ser Enferemera es ....Iluminar con sonrisas algo intensamente negro como es el dolor !!!

TRANSPLANTES DE MÉDULA ÓSEAS PUEDE CURAR ALERGIAS


No sólo pueden los trasplantes de médula ósea salvar la vida de los niños con leucemia linfocítica aguda, pero también pueden curar la alergia al maní. Según un estudio presentado durante el Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología (ACAAI) Reunión Científica Anual de la Inmunología, un niño de 10 años de edad, ya no tenía una alergia al maní después de someterse a un trasplante de médula ósea.
“Se ha informado de que la médula ósea y los trasplantes de hígado pueden transferir la alergia al maní, del donante al receptor”, dijo el especialista en alergias Luo Yong , MD, Ph.D., miembro de ACAAI y el autor principal del estudio. “Sin embargo, nuestra investigación encontró un caso raro en que un trasplante parece haber curado el destinatario de su alergia.”
A los 15 meses de edad, los investigadores observaron que el niño había sido diagnosticado con una alergia al maní después de experimentar urticaria en todo el cuerpo y vómitos después de la ingestión de maní. A los 10 años, se sometió a un trasplante de médula ósea para la leucemia, de un donante sin alergias conocidas. Poco después, el niño parecía no tener una alergia a los cacahuetes. Alergólogos confirmaron con una prueba de provocación oral, que sólo se debe hacer en el consultorio de un alergista, donde el niño comió un poco de maní y no mostró ninguna reacción alérgica.
“La alergia alimentaria está asociada con la producción anormal del cuerpo de altos niveles de IgE específicos”, dijo Steven Weiss, MD, Ph.D., ACAAI compañero y autor del estudio.” Este caso, además de los informes anteriores, indica que la modificación genética durante las primeras etapas de desarrollo de las células inmunes en la médula ósea puede jugar un papel importante en la causa de la alergia”
La alergia al maní es uno de los tipos más comunes de las alergias alimentarias. Según ACAAI, es el alérgeno más prevalente entre los niños en edad escolar en los Estados Unidos, que afecta a alrededor de 400.000. A diferencia de una alergia a la leche o la soja, la alergia al maní tiende a durar toda la vida.
Los niños con alergia al maní siempre deben llevar consigo epinefrina prescrita. Incluso si uno de los padres piensa que sus hijos ya no puede tener una alergia, prueba apropiada debe ser hecha por un alergista certificado para confirmar si el niño sigue siendo sensible a los alérgenos específicos.
“Las alergias alimentarias son graves y pueden causar una reacción grave y potencialmente mortal llamada anafilaxia,” dijo el Dr. Weiss. “Es importante estar bajo el cuidado regular de un especialista en alergias que pueda realizar las pruebas adecuadas y administrar el tratamiento.”


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Científico en el Instituto para la Investigación del Cáncer en...

Un test para medir la respuesta inmune contra el cáncer

Uno de los campos que más interés está ganando en los últimos años en la lucha contra el cáncer es la respuesta del sistema inmune ante las células malignas. Dentro de esta corriente, un nuevo dispositivo que se presenta esta semana en las páginas de la revista Science Traslational Medicine ha demostrado que es capaz de medir y cuantificar el número de células defensivas que se desplazan hasta el tumor para combatirlo.
De hecho, uno de los factores que permite predecir la supervivencia de los pacientes con cáncer es la cantidad de células inmunes que se desplazan hasta la localización del cáncer para atacar a las células tumorales; un indicador de la fortaleza de la respuesta inmune que está generando el organismo contra la enfermedad.
Sin embargo, hasta ahora, medir esas células inmunes había sido difícil técnicamente porque los análisis no estaban muy estandarizados; algo que podría paliar un nuevo sistema de análisis digital del ADN desarrollado por investigadores del centro del cáncer Fred Hutchinson de Seattle (EEUU). El test (bautizado como QuanTILfy) es capaz de medir cuántos linfocitos T infiltrantes están combatiendo el cáncer in situ y, lo que es mejor, correlacionar el número de estas células defensivas con el pronóstico del paciente.
"Es un estudio interesante desde el punto de vista técnico, aunque soy más cauto sobre su aplicación clínica", explica a EL MUNDO Atanasio Pandiella, investigador del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca (CIC).
La técnica consiste, como explica Pandiella, en pulverizar una pequeña muestra del tumor para obtener miles de gotas, en cada una de las cuáles se puede analizar un gen. "La ventaja es que con una pequeña muestra se pueden obtener muchos genes a la vez y con una gran sensibilidad; algo imposible con las actuales técnicas de inmunohistoquímica", aclara.
Para su análisis, los investigadores evaluaron una muestra del tumor extirpado mediante cirugía a 30 mujeres con cáncer de ovario que habían sobrevivido al tumor entre uno y 22 meses. Analizando sus muestras tumorales, los investigadores (dirigidos por Jason Bielas) observaron que aquellas mujeres con más linfocitos infiltrantes en el tumor eran las mismas que habían sobrevivido más tiempo al diagnóstico.
"El estudio no sólo analizó cuántos linfocitos (y de qué tipo) había en el tumor y también en las metástasis, sino que permitió correlacionarlos con el pronóstico de las mujeres", explica el investigador del CIC.
A pesar de que los autores aseguran que el test es fácilmente trasladable a la clínica, un comentario de Frank Pagès (del Hospital Georges Pompidou de París) en la misma revista es algo más cauto sobre "cuando se podrá aplicar el nuevo método de medición a la rutina diaria de los patólogos en los hospitales". En lo que sí confía Pagès es en que el uso de indicadores inmunes (como la medición de estas células T defensivas) no tarde mucho en incorporarse a la clínica, como una información adicional que permita conocer el pronóstico de los pacientes o su respuesta a los tratamientos.
"La inmunoterapia es uno de los campos más atractivos en la lucha contra el cáncer actual", coincide por su parte Pandiella. "Sabemos que cuanto mayor es la activación del sistema inmune, mejor es la respuesta del organismo contra el cáncer. Pero esta respuesta inmune no siempre es fácil de medir", apunta.

Detalle del bacilo de la tuberculosis , ‘Mycobacterium tuberculosis'


Una vacuna experimental contra el VIH en monos, ¿útil contra la tuberculosis?









Una vez clarificado que se tardarán años en escuchar nuevos datos positivos sobre una vacuna preventiva del VIH en humanos, los ojos de los científicos miran a la ciencia básica. Y de esa está habiendo mucha, y buena, en el Congreso de Vacunas de Sida que se está celebrando en Barcelona.
Quien acaba de presentar resultados es Louis Picker, el científico de la Oregon Health & Science University que hizo titular recientemente al diario 'The New York Times' "Nueva esperanza para la vacuna del VIH" a raíz de su publicación en 'Nature'. Picker ha anunciado en Barcelona que el mismo sistema que utilizó en esta inmunización frente al Virus de Inmunodeficiencia Simia (SIV), podría servir también para otra patología que se resiste a una vacuna eficaz: la tuberculosis.
En rueda de prensa, fue aún más allá y habló de su intención de probar el sistema en búsqueda de una inmunización para la malaria. El científico explica a ELMUNDO.es que se trata de un estudio piloto y reconoce que es pronto para dar los resultados por seguros. "Pero estos congresos están para eso", bromea. De hecho, hace sólo 14 semanas que se inició el experimento, consistente en exponer a la tuberculosis a un grupo de siete primates no humanos. De ellos, cinco han resistido a la infección.
Lo que distingue a la vacuna del VIH (y quizás de la tuberculosis en un futuro) de Picker de otras es el vector que utiliza para introducir el microorganismo inactivado que pretende proteger de la infección. En su caso, ha optado por el citomegalovirus, "muy similar en simios que en humanos".
En un encuentro con periodistas, el director científico del HIVACAT, Christian Brander, comentó que "una vez muerto el adenovirus 5" (el vector que se utilizaba en las primeras vacunas e incluso en la única que ha mostrado algo de eficacia), gran parte de la investigación está centrada en los nuevos vectores, el chimpadenovirus (la versión 'simia' del anterior), el citomegalovirus, el RRV -un 'primo' del virus del Sarcoma de Kaposi- e incluso el virus del herpes.
En el trabajo en 'Nature', Picker probó su vacuna en 16 monos, a los que después infectó con el virus del sida simio. La vacuna no protegió en un principio, sino que actuó de una forma peculiar. Lentamente, fue limpiando su organismo del VIH hasta niveles absolutamente indetectables, un proceso que se completó en nueve de ellos en aproximadamente un año y medio.
"Es un cambio conceptual, por eso se puede pensar que sirva para atacar a distintos patógenos", comentó Picker. El especialista habló sobre los siguientes pasos que hacen falta antes de que la vacuna se pruebe en humanos. El primero de ellos ya está hecho y consiste en diseñar un prototipo de vector humano que sea seguro para su uso clínico. Después, hay que fabricarlo, siguiendo el procedimiento GMP (siglas en inglés de 'buenas prácticas de manufactura'). "Esto tardará al menos dos años", señaló. Por esta razón, no se podría pensar en un inicio de un ensayo clínico en fase I -la más preliminar- hasta al menos 2015.
El investigador se mostró muy cauto sobre si sus resultados podrían trasladarse a seres humanos. "Hasta que no lo vea no lo puedo decir". Por esta razón, bromeó sobre cuándo y cómo celebrar su hallazgo, la publicación en 'Nature' que supuso la prueba de concepto de que el citomegalovirus podría usarse como vector. "Tengo la botella de champán y la gente me dice que la abra pero... ¿cuándo?".